viernes, 7 de noviembre de 2014

Trenes

Cientos de historias sobre estas ruedas, cientos de vidas que se entrecruzan por un instante. Puede que ni se hablen, incluso que ni se miren. Pero por un momento tienen algo en común: ese paisaje que pasa por delante de sus ojos. Algunos, están tristes por la despedida; otros, alegres por el reencuentro. Y luego están los que les da igual, los que ven todo como una rutina y no ven la belleza de las pequeñas cosas. Quizás la vieran en su momento. Pero ya no. Tampoco se les ve resignados. Simplemente, es como ir al baño: algo normal que hay que hacer, que ni es bonito ni feo.

¿Y yo? Yo empiezo a formar parte parte de este último grupo. Aunque por suerte sigo disfrutando de la belleza del entorno, de la gente y de su historia.