miércoles, 25 de febrero de 2009

Me estoy enamorando de una época pasada, donde la gente luchaba por lo que creía, por lo que sentía y muchas veces sabiendo que no iban a conseguir nada pero que "algo habría que hacer". No se planteaban las consecuencias ni el dolor que sentirían.

Y a la vez que me enamoro me doy más cuenta que vamos de mal en peor, que no podemos seguir así y que nadie hace nada. Es muy frustrante.

jueves, 5 de febrero de 2009

Agustín D.E.P.


Anoche murió Agustín Cartones "El drogadicto más educado de la cuidad". Le he conocido toda mi vida igual, con la cara demacrada por la droga y comiendo gusanitos. Saludaba a mis padres, se apartaba de los niños para que no le vieran, no iba pidiendo a todo el mundo, sino a los que conocía...

Acabo de leer en el periódico la noticia de su muerte y no he podido evitar sentir un nudo en el estómago y que alguna lagrima saliera. Le admiraba. Era una persona que daba ejemplo.

Él sabía que estaba en las últimas, porque ya no dormía en la calle. Sino que dormía en casa de un amigo, y fue allí donde murió: en un sofá dormido. No pudiste tener mejor muerte.

Nunca pensé que llegaría este momento.


Link de la noticia: http://www.elperiodicoextremadura.com/noticias/noticia.asp?pkid=425265

11 personas, un salón, una guitarra, una voz, un farolillo, unos litros, risas y tú.

martes, 3 de febrero de 2009

Desde siempre he pensado que lo más importante en el mundo era la salud. Y cada vez me doy más cuenta que estaba en lo cierto. No te sirve de nada tener todo lo demás si lo que te falta es la salud. Quizá el amor, tener a alguien a quien quieres y que te sea correspondido es bien recibido y más estando enfermo. Pero si acabas muriendo, ese al que amabas lo pasará mal, y pensará que lo más importante es la salud.

Qué puñetera es la "joia". Por mucho que te cuides, por mucho que estés lejos de radiaciones, de cualquier cosa dañina para tu organismo. La salud puede torcerse llegando a acabar contigo.

Los peores momentos de mi vida han sido por su culpa. Las pocas veces que he llorado ha sido casi todas por ella. Ahora siento rabia al pensar en todo ello. Pero poco a poco lo voy superando. Voy olvidando todo lo malo, y solo intento pensar en que parece que ha cambiado de penosa a buena.

Sé que lo conseguiré.

Solo espero que no vuelva a cambiar otra vez. Que penosa se vaya para siempre de mi vida, de toda mi familia, de todos mis conocidos que bastante tiempo ha estado ya viviendo de nosotros.