martes, 26 de julio de 2016


Crecer al lado de una persona y que de repente desaparezca de tu vida. Estar con alguien durante 9 años que haya sido todo para ti. Con la que hayas compartido cada cosa que te pasaba, ya fuese bueno o malo. La que conocía cada detalle de tu vida. La que sabía lo que querías exactamente con solo mirarte.

La vida puede cambiar demasiado rápido sin ni siquiera darte cuenta. Parece que estás en una nube, como si todo fuese un mal sueño. Pero no es así. Es la realidad. Y duele. Porque una pequeña parte de ti le correspondía a él y lo has perdido. Te sientes incompleta. No hablo de medias naranjas, sino de que él estaba siempre ahí, a tu lado, haciendo el camino juntos. Y ya no. Y tu mano se siente sola. Y tus brazos. Y la almohada de la cama no es tan cómoda como él. Y los ruidos de la calle son mucho peor que sus ronquidos. Y la cama demasiado grande sin él.