martes, 3 de febrero de 2009

Desde siempre he pensado que lo más importante en el mundo era la salud. Y cada vez me doy más cuenta que estaba en lo cierto. No te sirve de nada tener todo lo demás si lo que te falta es la salud. Quizá el amor, tener a alguien a quien quieres y que te sea correspondido es bien recibido y más estando enfermo. Pero si acabas muriendo, ese al que amabas lo pasará mal, y pensará que lo más importante es la salud.

Qué puñetera es la "joia". Por mucho que te cuides, por mucho que estés lejos de radiaciones, de cualquier cosa dañina para tu organismo. La salud puede torcerse llegando a acabar contigo.

Los peores momentos de mi vida han sido por su culpa. Las pocas veces que he llorado ha sido casi todas por ella. Ahora siento rabia al pensar en todo ello. Pero poco a poco lo voy superando. Voy olvidando todo lo malo, y solo intento pensar en que parece que ha cambiado de penosa a buena.

Sé que lo conseguiré.

Solo espero que no vuelva a cambiar otra vez. Que penosa se vaya para siempre de mi vida, de toda mi familia, de todos mis conocidos que bastante tiempo ha estado ya viviendo de nosotros.

No hay comentarios: