miércoles, 12 de enero de 2011

Anoche fue la primera vez que le pedí perdón por mi comportamiento, por haberle gritado y por parecer un basilisco sin motivo alguno. Le llamé solo para pedírselo y me dijo que por qué le pedía perdón. Está tan acostumbrado a que le trate así que ni siquiera lo tiene en cuenta. Eres muy grande.

Y de nuevo...perdón.

No hay comentarios: