Veo tus fotos de niño, tan inocente, tan sonriente, con esa cara de pillo, tan feliz...y me paro a pensar cuándo fue cuando te torciste.
Te has convertido en alguien a quién detesto y que es tan egoísta que nunca piensa en si puede hacer daño a los demás.
Lo peor, que sé nunca vas a dejar de ser así y que esto solo puede acabar mal.
No hay comentarios:
Publicar un comentario