Crecer
al lado de una persona y que de repente desaparezca de tu vida. Estar con
alguien durante 9 años que haya sido todo para ti. Con la que hayas compartido
cada cosa que te pasaba, ya fuese bueno o malo. La que conocía cada detalle de
tu vida. La que sabía lo que querías exactamente con solo mirarte.
La
vida puede cambiar demasiado rápido sin ni siquiera darte cuenta. Parece que
estás en una nube, como si todo fuese un mal sueño. Pero no es así. Es la
realidad. Y duele. Porque una pequeña parte de ti le correspondía a él y lo has
perdido. Te sientes incompleta. No hablo de medias naranjas, sino de que él
estaba siempre ahí, a tu lado, haciendo el camino juntos. Y ya no. Y tu mano se
siente sola. Y tus brazos. Y la almohada de la cama no es tan cómoda como él. Y
los ruidos de la calle son mucho peor que sus ronquidos. Y la cama demasiado
grande sin él.
No hay comentarios:
Publicar un comentario